VIVIENDA EN MATANZAS

32 Marcos, un volumen de hormigon prefabricado negro. Proyecto realizado por Tomás Villalón.







































¿Cómo mediante un sistema definido por elementos ligeros, es posible oponerse a la gravedad haciendo de esta singularidad un proyecto de arquitectura?

El peso de una pieza de infraestructura de hormigón prefabricado, corresponde al elemento de mayor carga dentro de los componentes que aloja un cuerpo arquitectónico.

Esta singularidad parece ser una virtud cuando a partir de un material liviano y ciertamente frágil, el diseño arquitectónico emerge como un sistema intermedio entre el peso del elemento y la gravedad de la tierra, es decir, entre el la pesadez del cuerpo y la resistencia que ofrece la arquitectura para levantarlo del suelo.

Esta oposición entre suelo y aire se resuelve a partir de 32 marcos de madera acerrada corriente y bruta, la cual expone sus propiedades estructurales a partir de su repetición, cercanía y trabajo como sistema conjunto. El esqueleto que suspende el peso del volumen de hormigón, define un proyecto que expone en el sudor de su estructura la singularidad de su espacio construido entre cada una de las piezas.

Es en este entre donde surge el proyecto: Entre peso y gravedad, entre aire y suelo.

El proyecto funciona dividiendo el programa de la vivienda en dos partes. En el cuerpo superior y monolítico se alojan las áreas de habitación y servicios, y en la dilatación inferior el área publica de la casa comprendida como un espacio continuo y tranparente, donde las áreas públicas de la casa se mezclan con las terrazas, jardines, confundiendo la ligereza de la estructura con los arboles que circundan la vivienda.