Pasarelas Lo Barnechea
Proyecto realizado por Tomas Villalon y Leonardo Quinteros.
1. RACIONALIDAD, CREATIVIDAD Y EFICIENCIA ESTRUCTURAL.
1.1 La ligereza de la estructura.
Durante los años 60 y 70, un grupo de arquitectos cuestiona la idea del peso de los edificios y su relación con la resistencia estructural.
Son momentos de post guerra y se hace muy necesario establecer alguna visión critica con la forma de construir y la manera como el diseño es capaz de reglar la relación entre forma y estructura.
El arquitecto norteamericano Buckmister Fuller, es uno de ellos. Propone viviendas prefabricadas, de orden partonomico, donde los edificios son ensambles y cuerpos articulados que entregan respuestas inmediatas de gran capacidad y eficiencia.
En este escenario, en el año 1968, y como resultando de una exploración de gran parte de estas ideas, Kenneth Snelson diseña las primeras esculturas, como la Needle Tower de 18 metros. Fuller, acuña el termino tensegrity entendido como un principio estructural basado en el empleo de componentes aislados comprimidos que se encuentran dentro de una red tensada continua, de tal modo que los miembros comprimidos (barras) no se tocan entre sí y están unidos únicamente por medio de componentes traccionados (cables) que son los que delimitan espacialmente dicho sistema.
Estas ideas también son compartidas por la ingeniería de estos años, donde los avances materiales y científicos, permite que la arquitectura vincule la noción de peso con eficiencia.
“Peso cero y luz infinita”, propone el ingeniero Robert le Ricolais como máxima, un trabajo en el que la meta consiste en conseguir la estructura más ligera posible cubriendo la mayor área posible, una meta inalcanzable pero que le llevó a entender las estructuras de una forma revolucionaria, llegando a mejorarlas y hacer posible la existencia de algunos de los sistemas estructurales que utilizamos en la actualidad.
1.2. Arquitectura y estructura
El problema de un puente, se funda en buscar una solución suficientemente simple y expresiva, que haga de su planteamiento estructural la propuesta arquitectónica en sí misma.
Le Ricolais, Nervi, Otto, Fuller, Prouve, entre otros, han sido pioneros en la búsqueda de estructuras más livianas y resistentes que sean capaces de cubrir grandes luces donde la técnica entrega soluciones empleando tecnología e innovación, y de manera simultánea, expresión a los lugares donde se emplaza.
En base a observaciones de la naturaleza, y de la evolución propia de la técnica, la estructura ha sido capaz de aligerarse para hacerse más eficiente. Emplear el material preciso, en los lugares físicamente exigidos, empleando la geometría y el diseño para entregar resistencia de modo estratégico.
El proyecto se inscribe dentro del campo de estudio de la integridad tensional, denominado TENSEGRITY, sistema donde los elementos comprimidos se insertan en una red de elementos traccionados.
Los elementos comprimidos y traccionados se distinguen explícitamente, lo que permite identificar de manera elocuente las solicitaciones, logrando diseños con gran precisión geométrica y alta detalle en la cuantía de cada componente.
Todos los elementos se encuentran a compresión o tracción pura, es decir, no experimentan momento flector
1.3. Transformaciones.
El proyecto al ser modular, emplea barras completas que se ensamblan por medio de uniones apernadas y soldadas. Se edifica como una pieza desmontable, que, si bien se planifica como un proyecto perdurable e icónico, en el futuro los escenarios dinámicos de la ciudad podrían situarlo en otra necesidad, otro borde, o bien otro uso.
La
arquitectura no debe ser entendida como un elemento estático, sino ser pensada
dentro de las dinámicas de los tiempos, donde la flexibilidad y la
transformación debe ser parte de su fundamento.
2. IDENTIDAD.
Los puentes en Santiago son una representación genuina de su tiempo.
El puente cal y canto, edificado en 1779, por ejemplo, representa parte fundamental de los valores de la arquitectura colonial. Una infraestructura maciza, de grandes arcos, apoyos continuos.
En 1890, el Puente Purísima propone dos puentes carreteros que atraviesan el rio mapocho. Construidos por la empresa Lever, Murphy & Co, tienen la categoría de Monumento Histórico nacional desde 1997.
Del mismo modo del puente Vicente Huidobro (teatro del puente) del año 1982, representan la llegada del acero a la infraestructura de la ciudad. Al igual que las torres y las grandes galerías, los puentes constituyen una forma de consolidar la visión de futuro de la ciudad entrando al siglo XX.
El puente del arzobispo del año 1928, del destacado arquitecto Josué Smith Solar, representa una obra de piezas simples pero macizas, asumiendo un moderno temprano de gran elocuencia estructural. Es un puente que permite conectar vehicular y peatonalmente las riberas empleando dos arcos paraboloides muy expresivos y de gran simpleza geométrica.
En 1950, otra pieza icónica lo constituye el puente de la calle Condell, edificado como un arco peatonal sobre el rio. Una pieza de líneas simples y modernas, representante de la noción de integración de la nueva ciudad, y a su vez de una gran simpleza estructural y arquitectónica.
Tan solo estos ejemplos consolidan una línea genealógica que parece interesante estudiar. Cada obra representa su tiempo, su manera de entender la ciudad y la técnica. La arquitectura son los ojos del tiempo, y las obras son capaces de constituir relatos de cada momento en la ciudad.
El nuevo puente sobre el rio no solo es una obra de infraestructura, sino que es una oportunidad para expresar la visión de la arquitectura sobre su propio tiempo, intentando responder a asuntos tan importantes como la memoria y la significación.
Un puente, no solo es eso, sino que representa una manera de entender la relación con la naturaleza y el mundo. Hoy más que nunca debemos ser respetuosos, cuidadosos, racionales y emplear la tecnología en beneficio del cuidado del medio ambiente, la sostenibilidad y el cuidado de nuestra infraestructura natural.
El puente de este tiempo debe ser racional y ligero. Debe posicionarse con cautela, pasar desapercibido y entablar un dialogo con el rio más por silencio que por protagonismo.
Una estructura ligera y diáfana, ligera, modular, económica y racional. Pero a su vez que exprese el cuidado por el rio, su paisaje y el agua. Un sistema que no desperdicie material, que emplee obra seca para no emitir escombros y sea cuidadoso con su montaje y el ecosistema del cajo de rio.
Por ello la obra extrema estas opciones en la técnica, construyendo un arco temporal desde el macizo del cal y canto, hasta la ligereza y racionalidad de las pasarelas de lo Barnechea.
Entendiendo estos aspectos, las tres nuevas piezas actúan de manera diferente pero empleado el mismo criterio. El primero de ellos sobre el rio, buscando silenciar su protagonismo para poner en valor el cajón del rio y su relación con los cerros. El segundo y tercero, correspondientes al de padre Arteaga y la Dehesa, como umbrales de acceso a la comuna, que expresan el sentido de transparencia, ligereza, vanguardia e innovación. Pero a su vez sentido de futuro, responsabilidad ambiental y traspaso.
3. ESCALA.
3.1 Escala geográfica.
Las piezas de infraestructura sobre el paisaje natural deben ser cuidadosos y respetuosos. El rio es parte fundamental de la ciudad, define la fundación, su sistema de irrigación, su identidad y constituye una de las piezas mas importantes en el paisaje del valle de Santiago.
Como tal, y entendiendo estas premisas, el sistema de pasarelas no intenta restar el protagonismo del rio y su geografía, sino acentuarlo por medio de un contrapunto ligero y translucido. Por ello las nuevas piezas se entienden como un cuerpo que transita en la estabilidad, y a su vez en la desaparición. Una suerte de silueta difusa y algo fantasmal
Este acercamiento al proyecto proviene de las estructuras tensegrity de Buckminster Fuller o de las esculturas de Kenneth Snelson, o del magnifico Aviario de Cedric Price. Esta aproximación, nos acerca a una obra que no se perderá en una visión pirotécnica del momento, ni de un protagonismo indeseado.
La indefinición ayuda justamente a que el protagonismo se lo lleve el rio, los cerros, y la relación de la ciudad con los bordes fluviales que ha constado tanto conquistar.
Gottfried Semper, refiere a que la arquitectura y su orden mecánico deben “enfatizar”, esto no es mas que silenciar algo para poner en evidencia lo que realmente importa. En este caso el proyecto calla, para dejar que el sitio hable por sí solo.
3.2 Escala humana.
El sistema de pasarelas no utiliza ningún elemento que tenga más de 6 metros de largo.
Las piezas están articuladas de modo tal que definen aires y traspasos entre ellas, sin superar estas dimensiones, que si bien están regladas por un componente de racionalidad y eficiencia estructural, a su vez definen las reglas de escala del proyecto.
Esta medida máxima define una envolvente que contiene un espacio útil en sección de 3.00 por 3.00 metros. Estas medidas permiten emancipar los tamaños geográficos y domar la escala de los traspasos en tamaños domésticos propios de la escala del cuerpo.
4. SEGURIDAD.
El proyecto incorpora la seguridad desde su planteamiento original.
Se trata de un dispositivo totalmente transparente y permeable. Al ser una combinación articulada de pieza de acero y cables, se hace posible la vista permeable desde una ribera a la otra, y permite cruzar las perspectivas sobre el cajón del rio y su contexto geográfico.
El puente como tejido ligero y liviano permite que los cruces sean abiertos, transparentes e iluminados.
Las barras de acero de 6 metros, son a su vez lámparas que iluminan el puente y las pasarelas en la noche. De este modo la iluminación artificial es la misma arquitectura, permitiendo que el cruce sea completamente abierto e iluminado, sin zonas oscuras ni ocultas a la vista. A su vez, las plazas de arribo y llegada se proponen como zonas de despeje y sombra para ampliar los conos visuales sobre las pasarelas, teniendo control vecinal sobre sus traspasos.
5. INSERCIÓN URBANA.
El conjunto de pasarelas define una oportunidad para inscribir un sistema de espacios público en torno al rio. Cada pasarela constituye un conjunto de pequeñas plazas dentro del parque. De este modo, el recorrido por el parque se vera accidentado por pausas episódicas que contienen espacios publico temáticos asociados a cada sistema de cuces.
Cada plaza se articula por medio de un círculo entre 16 y 20 metros de diámetro, definiendo en su interior una pequeña unidad de paisaje, incorporando referencias al sitio, la geografía y las referencias del sitio.
5.1. Pasarela rio Mapocho. PLAZA DEL AGUA.
Por medio de incorporaciones de espejos de agua y elementos que irrigan sonoramente el espacio, la pasarela zarpa y arriba desde una plaza montada sobre suelo de huevillo y agua.
Un círculo de 18 metros articula mobiliarios y depósitos hídricos como una plaza que define un punto de detención en el recorrido del parque.
Ambos bordes definen esta aproximación como espacio intermedio. Se busca que la transición ofrezca una experiencia urbana que vincule la pasarela con el lugar y su contexto.
5.2. Pasarela Padre Arteaga. PLAZA DE ROCAS.
Por medio de incorporaciones de espejos de rocas y piedras del lugar, asociado a los faldeos cordilleranos y bordes de rio, este jardín seco propone un espacio constituido por la calma y la sombra.
La pasarela zarpa
y arriba desde una plaza de suelo pétreo, donde montan orgánicamente trozos de
roca a modo de escenario natural.
Un círculo de 16 metros articula mobiliarios y bloques pétreos como una plaza que define un punto de detención en el recorrido del parque.
5.3. Pasarela la Dehesa. PLAZA DE SOMBRA.
Incorporando un conjunto de árboles, la pasarela zarpa y arriba desde una plaza montada sobre un suelo sombrío articulado sobre un conjunto de vegetación local de peumos, litres o especies similares.
Un círculo de 18 metros define una retícula de árboles que incorporan mobiliarios y espacios de permanencia articulando un punto de detención en el recorrido del parque.
Ambos bordes definen esta aproximación como espacio intermedio. Se busca que la transición ofrezca una experiencia urbana que vincule la pasarela con el lugar y su contexto.






