CASA 8 QUEBRADAS


44 Marcos, un volumen de hormigon negro. Proyecto realizado por Tomás Villalón.























PESO INVERTIDO
 
¿Cómo hacer de un atributo estructural una propuesta arquitectónica expresiva y concreta?

¿Cómo hacer de la obra un cuerpo cuya musculatura sea capaz de evidenciar la manera en que su sujeción vertical es capaz de ser un proyecto de arquitectura en sí mismo?  

El proyecto para la vivienda unifamiliar en Los vilos intenta responder esta pregunta.

Hacer un cuerpo vectorial cuyo tatuaje permita leer las fuerzas que lo aquejan, evidenciar la necesidad de sujeción, de hacer frente a la exigencia de la gravedad y el sismo.

Para construir este principio, proponemos invertir el peso.

Si lo macizo y denso está arriba con voluntad de precipitar, mayor será la necesidad de hacer expresiva el trabajo que contrarresta el esfuerzo desde el suelo.

Si lo macizo y denso está arriba, lo de abajo debe ser construido con algo frágil, que en su condición de trabajo como sistema, sea capaz de dar respuesta a la voluntad de precipitar.

Si lo macizo y denso está arriba, lo de abajo es la construcción primaria que ha de levantar la habitación para dar continuidad al suelo.

Como Savoye lo hizo en su primer piso para recibir la vida moderna del automóvil, como Burdeos lo hizo para vincular en un solo plano el interior y el exterior, la vivienda propone un primer nivel donde un esqueleto denso y resistente, casi como un andamio, incorpora el suelo, el paisaje, el contexto real, siempre comprendiendo que su esfuerzo responde a una exigencia local, al peso de nuestra obra como carga y como suspensión, el cual se evidencia como un musculo, como una cicatriz estampada en cada pieza participante.

La vivienda, es el fruto de un alzamiento, de como un nuevo espacio emerge desde la voluntad de levantar un cuerpo macizo, el cual en su condición de compartimentación y principio autoportante, alberga la vida subdividida y resuelta, y en como un espacio silvestre, abierto (de otra manera) recibe la vida imprecisa de la casa.

La casa de los pesos invertidos segrega la vida medida del mundo domestico de la vida improbable del mundo público y heterogéneo uniendo dos órdenes disímiles: un cuerpo denso y gravitatorio, y un cuerpo esquelético y resistente, el cual dibuja en sus líneas vectoriales la manera bajo la cual el peso superior exige su dilatación del suelo.
 
PESO Y PATIO

El proyecto funda la idea de alzar como un intento por tocar el suelo de otro modo. Tocar siendo primitivo, crudo y a su vez intentando configurar un lugar con la idea de asentar un peso sobre el territorio.

Esta decisión permite que la misma estructura, como cuerpo vectorial, como musculo, como elemento de sujeción, sea a su vez un soporte que funde una primera aproximación hacia la conquista del territorio virgen y silvestre.

El tocar el suelo de otra forma, permite que el aire, la luz, el sol, el viento, sean parte de la casa, casi como si ambas instancias se plantearan desde un comienzo común. Territorio, paisaje, casa, estructura, fundidos en una sola relación.

El peso no solo es la estrategia arquitectónica con el cuál se funda la investigación de la vivienda, sino que propone la estrategia con la cual la vivienda toca el suelo, funda un lugar, comienza un nuevo el territorio. A su vez, esta idea divide el programa, organiza la lógica funcional del habitar, y en su conjunto, define como la casa se expresa.

El diseño es un resultado de su misma lógica. El diseño de esta forma, se aleja de una determinación formal, un gusto o un anhelo, dejando que la estructura, el peso y la arquitectura, hablen por si solos.

El anhelo de la belleza como un resultado, no como una exploración o un fin en sí mismo.